Tarta de queso al horno

Esta tarta es una de mis favoritas porque es muy sencilla de hacer y a la mayoría de gente le encanta.

Antes era muy común hacerla fría pero hacerla al horno como la típica tarta de la viña es de otro nivel. Recuerdo que mí iaia la hacía fría y yo le ponía muchísima mermelada, porque me encantaba. Sin embargo, al hacerla al horno, no me hace falta la mermelada, porque me encanta saborear el dulce e intenso sabor a queso.

Es verdad que hasta que no le pillas el truco al horneado, puede que se te quede muy baja, pero te voy a comentar algunos de mis truquitos para que te salga perfecta.

En mí caso la suelo hacer en un molde de 15 cm desmontable (mejor si es de silicona), pero si necesitas un molde más grande, te dejo abajo las cantidades.

Ingredientes:

Molde 15cmMolde 20cmMolde 25cm
400gr queso crema600gr queso crema800gr queso crema
60gr grana padano80gr grana padano120gr grana padano
3 huevos4 huevos6 huevos
1 chdta vainilla1 chdta vainilla2 chdta vainilla
400ml nata600ml nata800ml nata
90gr azúcar120gr azúcar160gr azúcar
1 pizca de sal1 pizca de sal1 pizca de sal

Preparación:

Colocamos los ingredientes en el vaso de una batidora grande o una batidora normal. Ponemos primero la nata, luego el queso crema, el grana padano, la vainilla, el azúcar y la pizca de sal. Lo batimos todo muy bien durante 1 minuto. Una vez los ingredientes estén bien integrados, añadimos los huevos uno a uno. Cuando añadamos uno, batimos unos 5 segundos y añadimos el siguiente. Con ello, lo que conseguimos es que los huevo se mezclen pero no haya una emulsión.

Precalentamos el horno a 180 grados. Una vez esté caliente, añadimos la mezcla de los ingredientes en el molde. Si tú molde no es de silicona, tendrás que añadirle papel de horno.

Un truco para que puedas moldearlo es arrugarlo como una pelota, desarrugarlo y ponerlo en el molde.

La tarta tendrá que hornearse durante 30-40 minutos a 180 grados. Es muy importante que cuando apague el horno, no abras la puerta al 100%, tienes que dejar una obertura para que se vaya enfriando poco a poco y la masa no baje drásticamente de repente.

Verás que al hornearla, seguramente, la tarta siga líquida. No te preocupes, al enfriarse se solidificará. De este modo evitarás que la parte superior se te queme y se quede una tarta cremosa.

Es mejor que la prepares de un día a otro, para que coja más sabor y tenga una textura perfecta.

Estoy segura de que te va a encantar.